BIENVENIDOS AL BLOG DE LUIS CARLOS LOPEZ ESCAURIAZA
Un día en los años 20…
Ya muchos sabrán que soy un poeta colombiano, sin
embargo, hoy les hablare un poco más de mi vida; me llamo Luis Carlos López,
pero muchos me dicen el Tuerto López. nací en la hermosa Cartagena de Indias en
1879. Estudié en la universidad de Cartagena, pero lastimosamente tuve que
dejar mis estudios de medicina, ya que fui injustamente preso en la guerra de
los Mil Días. Sin embargo, estos inconvenientes no me detuvieron para seguir
creando mi hermosa poesía.
La cual se encontraba en la línea posmodernista, era
irreverente, anticlerical, siempre realista, estaba llena de ironía, retratos
psicológicos y paisajes que mostraban el ser colombiano de mis épocas. También
tenía un lenguaje muy burlesco, excluía todo idealismo romántico y me enfocaba
en la vida cotidiana en aspectos como la fiesta, el juego y la burla.
Dentro mis obras más famosas se encuentran:
• De mi
villorrio (Madrid, 1908)
• Posturas
difíciles (Madrid, 1909)
• Por el
atajo (1920)
• Versos
(1946)
Pero no toda mi vida fue poesía, también fue un
diplomático así ustedes no crean, me desempeñe como Cónsul de Colombia en
Múnich en 1928 y en Baltimore 1937. Todo esto termino cuando Una enfermedad
circulatoria me llevó a la tumba, en mi natal Cartagena en el año de 1953.
A
continuación, algunos de mis poemas:
A MI CIUDAD NATIVA
Noble rincón de mis abuelos:
nada
como evocar, cruzando
callejuelas,
los tiempos de la cruz y de
la espada,
del ahumado candil y las
pajuelas...
Pues ya pasó, ciudad
amurallada,
tu edad de folletín... Las
carabelas
se fueron para siempre de tu
rada...
¡Ya no viene el aceite en
botijuelas!
Fuiste heroica en los años
coloniales,
cuando tus hijos, águilas
caudales,
no eran una caterva de
vencejos.
Mas hoy, plena de rancio
desaliño,
bien puedes inspirar ese
cariño
que uno le tiene a sus
zapatos viejos...
CAMPESINA, NO DEJES...
Campesina, no dejes de
acudir al mercado
con tus rubios
cabellos—coliflor en mostaza—
y tus ojos, tus ojos donde
anida el pecado…
¡Quién no acude por verte
cuando cruzas la plaza!...
¡Si hasta el cura del
pueblo, que es un alma sencilla,
al mirarte sacude su
indolente cachaza!...
¡Si eres égloga!... Y
cantas, sin cantar, la semilla
y el surco, los molinos, el
arroyo parlero,
donde viajan las hojas su
tristeza amarilla...
¡Qué te importa que un
zafio, que un panzudo banquero
y que aquella muchacha,
solterona y muy fea,
no avaloren—mendigos de su
inútil dinero—
la eclosión de tus frutos,
de tu alegre azalea!
¡Que se vayan al cuerno!...
¡Que se vayan al ajo
y al tomate!... ¡Y que coman
arroz con jicotea!...
Porque tú, campesina de
sombrero y refajo,
cuando pasas en
burro-sandunguera y sabrosa-
¡pones alas y trinos de
jilguero en el grajo!
¡Pones alas y trinos!... Y
te llevas la rosa
de tu faz... Y te llevas tu
maligna mirada,
con tu dulce sonrisa que ha
dicho esa cosa
que le dice a un goloso la entreabierta granada...
Bibliografía adaptada:
Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004).
Biografia de Luis Carlos López. En Biografías y Vidas. La enciclopedia
biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/lopez_luis_carlos.htm el 28 de
junio de 2021
Johana Alejandra Pachón Porras

Comentarios
Publicar un comentario