Rafael Maya
Rafael Maya
Popayán, 21 de marzo de 1897; Bogotá 22 de julio de 1980.
Más conocido como Maya, fue un poeta, periodista, ensayista, escritor, crítico, abogado y diplomático colombiano, fue miembro de la Academia Colombiana de historia y ganó un premio nacional de poesía en 1972.
En 1916 Maya ganó un concurso literario con siete sonetos titulados 'Mártires'. En 1917 publicó sus primeros versos en las Liras Hermanas.
Estudió en la Universidad del Cauca y en la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, en donde conoció personajes como: Primitivo Crespo y Germán Arciniegas.
De sus obras más reconocidas encontramos 'La vida en sombra' escrita en 1925, poemario con 109 poemas recogidos; entre ellos dos de los más importantes: 'Ante el muro y Olvido'
Ante el muro.
Link al vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=a6R0zARIpnU
Cuan ancho, luminoso, extraordinario,
mucho más que marina perspectiva,
o que vago horizonte del desierto,
hace años, te abrías a mis ojos
muro de la existencia, limitado
por cuatro grandes soles, en el día,
y por cuatro luceros, en la noche.
Yo iba a pintar allí, con mano libre,
un arco iris que abarcaba el mundo
y una vía láctea que partiera el cielo,
una gran nube para mi esperanza
y un barco inmenso para mis conquistas.
Pero a medida que llegaba al muro
se iba estrechando el ambicioso espacio,
y del iris, del barco y de la nube
solo cabían un extremo roto,
un largo fleco retorcido al viento,
y un remo inútil en la seca arena.
Hoy, a muy pocos pasos de aquél muro.
–Deshecha en breve la ilusión del aire–
sólo encuentro lugar para unos símbolos
y una fecha, entre un círculo de sombra.
La nube era ilusión de la distancia,
y el arco era fantasma del abismo,
y la nave era sueño de la espuma,
y la vía-láctea proyección de estrellas
que sólo tenían vida en mis pupilas.
La verdad, la verdad era aquel círculo,
y esa cruz, y esas palmas y esa fecha.
Olvido
'El poema “Olvido”, de Rafael Maya, podría honrar cualquier colección de poesía en lengua española' ( William Ospina, 2011)
Link al vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=o7j35SNmBFc
Al fin me has olvidado. ¡Que suave y hondo olvido!
Tras el incierto limite de nuestro oscuro ayer,
la estrella que miramos los dos ha descendido
como una dulce lagrima que se rompe al caer.
Y así de tu regazo me alejo, entristecido,
como uno que abandona su campo sin querer,
mirando que tus ojos, como el cristal herido,
prolongan la agonía de un vago atardecer.
¡Al fin me has olvidado! Recónditas congojas,
en medio del crepúsculo que anubla un vuelo de hojas,
callas, para que pueda pasar esta mujer.
Y escucharé más tarde, bajo la noche ciega,
posarse el pie desnudo de la que siempre llega,
sobre los rastros de esa que nunca ha de volver.

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